Tiempo
A Solas
Todos
necesitamos tiempo a solas. Yo no lo necesito porque esté disgustado
con alguien, porque me haya cabreado o porque me haya levantado con
el pie izquierdo esta mañana. Necesito estar un tiempo a solas,
junto a mi soledad, porque siento que me he perdido. No sé qué
rumbo tomar, qué decisión escoger ni por qué sendero transitar.
Estoy en una encrucijada vital y necesito tiempo para pensar qué
repercusiones van a tener en mí y en los demás mis decisiones. ¿En
los demás?
Llevo demasiado tiempo pensando en los demás, dando todo de mí sin
recibir nada e ignorándome a mí mismo, y a lo mejor es por eso por
lo que me encuentro perdido y vacío. ¿Es hora ya de dejar de pensar
en los demás y ser un ser egoísta, como lo es todo el mundo?
Tampoco lo sé.
Hay
momentos en los que ni siquiera sé quién soy: no sé qué me
define, qué me diferencia, qué me gusta, qué odio.
He
de reconocer que me da miedo equivocarme en la decisión que escoja,
y esto me genera una angustia indescriptible. La he jodido muchas
veces y creo que la volveré irremediablemente a joder una vez más. Mi destino es así.
Pero, ¿qué hacer?. No hay una respuesta. A lo mejor acierto, a lo
mejor me confundo. Hasta que no tome la decisión estaré perdido.
Hasta
que me vuelva a encontrar fingiré estar feliz delante de los demás,
llegaré a mi habitación, me cubriré con el manto de la tristeza,
veré resbalar las gotas de la fría lluvia de noviembre por mi
ventana, me tumbaré boca abajo en la cama sintiendo mi pesado
respirar e iré viendo cómo de lento pasa el tiempo sin que
aparezca respuesta alguna.
A lo mejor nunca me llegaré a encontrar y habré desperdiciado, por tanto, mi
vida. Eso tampoco lo sé.
No hay comentarios:
Publicar un comentario