martes, 6 de diciembre de 2016

Angustia

Angustia


¡Qué angustia! ¡Qué desesperación! ¡Qué agobio! Siento opresión en la cabeza. Frío y a la vez calor. Aburrimiento ante la vida. No paro de moverme por toda la habitación, inquieto, sin saber qué hacer, sin rumbo. Mi respiración agitada me estresa, pero no puedo detenerla. No puedo dormir, no puedo concentrarme; no puedo hacer nada. Mis rápidos pies van acompasados con mis veloces pensamientos. Pasan, pasan, pero ninguno da respuestas. Una sensación insoportable me invade el cuerpo ¿Qué es lo que siento? Imposible describirlo. Una tensión interior me impide pensar por claridad. Mis dedos golpean con fiereza las teclas del teclado mientras se retuercen en cuanto tienen tiempo. Miro una a una las cuatro esquinas de la habitación, esperando, en vano, encontrar allí respuesta a algo. No puedo más. Me levanto una vez más y al mismo tiempo que proyecto un grito a las esquinas, sin razón alguna, de un impulso lanzo al suelo todos los libros de la estantería, acto tras el cual me arrodillo con las manos en la cabeza a la vez que golpeo el suelo con los puños. ¿Es rabia contenida? ¿Algo reprimido dentro de mí? Yo que sé. Sólo quiero que esto se acabe ya. Ojalá vuelva a ser el alegre y vital chaval que era antes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario